miércoles, 11 de agosto de 2010

EL PARRAFO. VIDEO.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

La mentira
Para algunos, mentir se ha convertido en un estilo de vida .Sin lo, han creado una red tan compleja de información falsa, que ya no saben cómo escapar del enredo y hallar la verdad.

Es probable que la mentira produzca cierta fascinación en los niños .además de aprender a evitar los regaños, pueden construir un mundo fantástico a su gusto y engatusar a los demás .y de allí puede surgir un inocente “jugar a engañar “que, al ver las ganancias potenciales ,se convierte en habito .

Con la mentira podemos llamar la atención y producir admiración. Poder ficticio, pero poder al final. Los mentirosos sostienen que aunque el deslumbramiento no es legitimo, de todas maneras lo disfrutan bastante. Su posición es clara e implacable :la mentira como un instrumento para obtener ganancias secundarias. También mentimos para huir de las obligaciones asumidas. Podemos enfermarnos ,inventar una calamidad doméstica o hallar un chivo expiatorio en nuestra imaginación. Otra vez el proyecto, a través de una falsificación que no siempre es delito y que produce alivio.

A veces pareciera no existir antídoto contra esa tentación .Nadie esta inmune. ¿Quién no ha mentido alguna vez? aunque se trate de mentiras piadosas (justificadas en la intención de no producir un daño innecesario), ¿Quién tira la primera piedra? Las mentiras frecuentes pueden originar, al menos, dos problemas de consideración el primero, cuando se vuelve costumbre y se repite mecánica y sistemáticamente sin mucho sentido: embaucar por embaucar. Ya ni sabemos porque lo hacemos: mentirosos crónicos, megalomanía comporta mental pura. Y el segundo, cuando llegamos a creernos el cuento y a confundir verdad con embeleco. Adoptamos una forma de auto engaño en la que la existencia real y no fantaseadas se entremezclan peligrosamente .No solo terminamos siendo víctimas de nuestro propio invento, sino que además somos víctimas felices .Esta farsa continua y auto dirigida obra como una píldora de “éxtasis” , una megalomanía existencial que nos hace sentir , irracionalmente , más ligeros de equipaje .-

¿Qué pasaría si desde hoy , sin excusas ni amagues decidiéramos mostrarnos como en verdad somos y asumiéramos el riesgo de hacernos públicamente responsable de nuestras acciones , pensamientos y afectos ?¿generaríamos tanto rechazo como creemos ? dejar de mentir es un alivio. Sin mascaras el rostro se ve mejor, más relajado. Ya dejaremos de vernos tan perfectos como hemos querido aparentar pero al menos seremos auténticos .Deben ser muy pocos los que nunca han mentido, si los hay .De todos modos ,puedes al menos ser veraz sobre los rasgos que te definen en esencia , y que no podrías disimular o enmascarar , sin sentirte traidor de tus propias causas.

Anónimo dijo...

LA MENTIRA

Para algunos, mentir se ha convertido en un estilo de vida .Sin advertirlo, han creado una red tan compleja de información falsa, que ya no saben cómo escapar del enredo y hallar la verdad.

Es probable que la mentira produzca cierta fascinación en los niños .además de aprender a evitar los regaños, pueden construir un mundo fantástico a su gusto y engatusar a los demás .y de allí puede surgir un inocente “jugar a engañar “que, al ver las ganancias potenciales ,se convierte en habito .

Con la mentira podemos llamar la atención y producir admiración. Poder ficticio, pero poder al final. Los mentirosos sostienen que aunque el deslumbramiento no es legitimo, de todas maneras lo disfrutan bastante. Su posición es clara e implacable: la mentira como un instrumento para obtener ganancias secundarias. También mentimos para huir de las obligaciones asumidas. Podemos enfermarnos ,inventar una calamidad doméstica o hallar un chivo expiatorio en nuestra imaginación. Otra vez el provecho, a través de una falsificación que no siempre es delito y que produce alivio.

A veces pareciera no existir antídoto contra esa tentación .Nadie esta inmune. ¿Quién no ha mentido alguna vez? aunque se trate de mentiras piadosas (justificadas en la intención de no producir un daño innecesario), ¿Quién tira la primera piedra? Las mentiras frecuentes pueden originar, al menos, dos problemas de consideración el primero, cuando se vuelve costumbre y se repite mecánica y sistemáticamente sin mucho sentido: embaucar por embaucar. Ya ni sabemos porque lo hacemos: mentirosos crónicos, megalomanía comportamental pura. Y el segundo, cuando llegamos a creernos el cuento y a confundir verdad con embeleco. Adoptamos una forma de auto engaño en la que la existencia real y no fantaseadas se entremezclan peligrosamente .No solo terminamos siendo víctimas de nuestro propio invento, sino que además somos víctimas felices .Esta farsa continua y auto dirigida obra como una píldora de “éxtasis” , una megalomanía existencial que nos hace sentir , irracionalmente , más ligeros de equipaje .
¿Qué pasaría si desde hoy, sin excusas ni amagues decidiéramos mostrarnos como en verdad somos y asumiéramos el riesgo de hacernos públicamente responsable de nuestras acciones, pensamientos y afectos ?¿generaríamos tanto rechazo como creemos ? dejar de mentir es un alivio. Sin mascaras el rostro se ve mejor, más relajado. Ya dejaremos de vernos tan perfectos como hemos querido aparentar pero al menos seremos auténticos .Deben ser muy pocos los que nunca han mentido, si los hay .De todos modos ,puedes al menos ser veraz sobre los rasgos que te definen en esencia , y que no podrías disimular o enmascarar , sin sentirte traidor de tus propias causas.


.WALTER RIZO




"La mentira es algo que se va construyendo día a día se inicia con mentiras pequeñas hasta decir mentiras grandes como mecanismo de defensa para ocultar los errores o fallas que se comenten es como una mascara para ocultar los errores pensando en quedar bien. Sin tener en cuenta que mentirle a otra persona es robarle la confianza porque cuando el mentiroso es descubierto nadie vuelve a creer en él "recordemos la fabula del pastorsito mentiroso

YEIRSON DARIO REALPE"

yeirson dario dijo...

La mentira es algo que se va construyendo dia a dia se inicia con mentiras pequeñas hasta decir mentiras grandescomo mecanismo de defensa para ocultar los errores o fallas que se cometen es como una mascara para ocultar los errores pensando en quedar bien. Sin tener en cuenta que mentirle a otra persona es robarle la confianza porque cuando el mentiroso es descubierto nadie vuelve a creer en él "recordemos la fabula del pastorsito mentiroso"

YEIRSON DARIO REALPE