miércoles, 25 de febrero de 2009

LOS ADJETIVOS.

Los adjetivos son palabras que acompañan a los sustantivos y siempre concuerdan en género y número con ellos. Describen características de los mismos y de acuerdo a ella los podemos clasificar en:

LOS ADJETIVOS.






martes, 24 de febrero de 2009

APRENDAMOS MAS SOBRE LOS SUSTANTIVOS.

Sustantivos concretos: representan conceptos independientes. Son nombres de cosas que pueden percibirse con los sentidos del cuerpo o que imaginamos como realidad, por ejemplo esa mesa, ese niño
Sustantivos abstractos: representan conceptos dependientes (inmateriales) y designan por tanto entidades que no se perciben con los sentidos del cuerpo, sino con la mente, como por ejemplo nación, engaño, amor, odio, contradicción, bondad, virtud, honradez. Los sustantivos abstractos los podemos clasificar en:
Abstractos de fenómeno: Están relacionados con sustantivos que designan acciones, estados o sus efectos, por ejemplo lectura, caminata.
Abstractos de cualidad: Están relacionados con adjetivos y designan cualidades o propiedades de los objetos o de los seres, por ejemplo belleza, maldad.
Abstractos de números o cuantitativos: Cuantifican tanto de forma precisa como de forma imprecisa, por ejemplo cantidad, montón.
Según la unicidad de la referencia, los sustantivos se clasifican en:

Sustantivos comunes: Permiten nombrar a todas las personas, animales o cosas de la misma clase o especie, sin particularizar su significado como hombre, caballo, casa. Agrupan los objetos que denominan por sus características, sin expresar rasgos distintivos. Por eso, se consideran sustantivos genéricos.
Sustantivos propios: Distinguen o particularizan a cada individuo de los demás de una misma clase, especie o género. Se aplican a un solo ser, persona, animal o cosa. Por eso, se consideran sustantivos individuales. Los nombres de las personas y de los países son nombres propios. Los sustantivos propios se escriben SIEMPRE con letra inicial mayúscula.
Según el tipo de referencia, los sustantivos se clasifican en:

Sustantivos individuales: Son sustantivos que en su forma singular, nombran a un solo ser como pluma, árbol, rosa. Designan a un único ser, pero admiten el morfema del plural para designar a más de uno.
Sustantivos colectivos: Son sustantivos que poseyendo una estructura de singular, nombran a un conjunto de número indeterminado de seres o cosas como plumaje, bosque, rosaleda, muchedumbre, gentío, bandada, coro, alameda. Tienen inherente la idea de pluralidad sin necesitar un morfema que lo exprese, pero no en el sentido de uno más uno, sino en cuanto a conjunto colectivo formado por varias unidades de la misma cosa designada.
Según la composición del sustantivo, los nombres se clasifican en:

Sustantivos simples: Son los sustantivos que están formados por una sola palabra.
Sustantivos compuestos: Son sustantivos que están formados por dos palabras simples, como por ejemplo anteojos, pararrayos, cascanueces, aguardiente.
Según la complejidad morfológica o el origen de los sustantivos, los nombres se clasifican en:

Sustantivos primitivos: Las palabras primitivas son las que sirven de cabeza de serie a una familia, funcionando como raíz de las palabras derivadas de ellos. Los sustantivos primitivos sólo están formados por un lexema básico y optativamente por morfemas de género y número. Por ejemplo pan.
Sustantivos derivados: Las palabras derivadas nacen de las primitivas, cuando se les agrega sufijos o prefijos, como por ejemplo panadería, panadero, inmortal , mortal.
Sustantivos aumentativos: Son los sustantivos que designan a personas, animales, cosas o fenómenos de gran tamaño o alto grado de intensidad, como por ejemplo niñote, perrazo, arbolote, sillota, ruidazo.
Sustantivos diminutivos: Son los sustantivos que designan a personas, cosas, animales y fenómenos que se caracterizan por su pequeñez, poquedad o menor grado de intensidad, como por ejemplo niñita, gatito, manzanita, mesita, viejecita.
Sustantivos despectivos: Son los sustantivos que designan a personas, animales, cosas y fenómenos que son tratados con desprecio o desdén, o vistos como inferiores, como por ejemplo jovenzuelos, mosquillo, plantucha, libraco.
Sustantivos gentilicios: Son los sustantivos que se derivan del lugar de nacimiento (país, región o estado) de personas, animales o cosas, como por ejemplo, español, peruano, sueco, suizo, panameño, argentino, danés.
Sustantivos patronímicos: Son los sustantivos que se derivan de algún nombre propio. Por ejemplo los apellidos de origen español se formaron originariamente a partir del nombre de pila. Normalmente acaban en -ez. Se da el nombre de patronímicos a todos los apellidos. Por ejemplo de Gonzalo – González, de Fernando – Fernández.
Sustantivos hipocorísticos: Son los sustantivos propios que hacen una abreviación o modificación familiar del antropónimo. Por ejemplo, de Francisco, Paco, de José, Pepe.
Según la contabilidad de los nombres:

Sustantivos contables: Señalan entes que se pueden contar, por ejemplo cinco niños, tres rocas, trece euros. Los sustantivos contables se combinan con cuantificadores plurales sin alterarse semánticamente.
Sustantivos incontables: Señalan realidades que no se pueden contar salvo al referirse a clases o variedades distintas, por ejemplo leche, humor, aire, humo, basura.
Los sustantivos incontables solamente pueden combinarse con cuantificadores en singular sin modificar su significado. Sólo admiten numerales cardinales o cuantificadores plurales cuando indican una clase o modalidad. Por ejemplo: "Tres vasos de leche", "Muchos vasos de leche", "Mucha leche", "Los humos emitidos por los ácidos suelen ser nocivos", "Mucho aire".
CONOCER MAS.http://es.wikipedia.org/wiki/Base_nominal

miércoles, 18 de febrero de 2009

LUIS DANIEL CASADIEGOS GUEVARA



Me acuerdo aquel día que fue mi fiesta de cumpleaños estaban mis papás y mis hermanos muy contentos porque yo cumplía 12años, fueron todos mis amigos/amigas y cuando llegó la hora de partir la torta se pusieron muy felices y se la comieron toda porque estaba muy rica, me llevaron muchos regalos. Nunca se me Olvidará ese día, fue algo que quedó marcado en mi corazón.
Yo siempre he querido ir a Estados Unidos para conocer todos los lugares maravillosos y aprender ingles. Quisiera también visitar a mis tíos en Alemania para conocerlos y darles un gran abrazo, ese siempre ha sido mi sueño.
Me llamo Luis Daniel, mi hermana se llama Ximena y mi hermano llamado Anderson, mis papás nos quieren mucho; Tengo 12 años, nací el 18 de Octubre de 1996 y vivo en el Barrio Monterredondo, en el tercer piso viven mis Abuelitos y mis tíos( los visito constantemente).
Lo más importante para mi es Dios que me ha dado todo, la vida y todo mi alrededor, claro que también están mis padres, mis hermanos, mis abuelos y mis tíos.
Mi Logro es estudiar para cuando esté grande pueda ser un Biólogo ayudándoles a mis padres, darle a mis hijos todo lo mejor que pueda y enseñarles a que sean muy buenos estudiantes y siempre me den las mejores notas.
Luis Daniel Casadiegos Guevara

lunes, 16 de febrero de 2009

LOS NIÑOS NOS CUENTAN DE SUS VIDAS


Lo que nunca se me va a olvidar es cuando mi mamá estaba enferma y la tuve que cuidar y parecía una enfermera ,hice lo que ellas hacen, la cuide y me sentí orgullosa de poderla cuidar el día que estaba muy mala y también le hice la comida a mi hermana y a mi mamita, se la pude hacer con la ayuda de ella diciéndome todas las indicaciones y bueno eso nunca se me va a olvidar y también mis sueños son ser un gran actriz y poder darle a mi mamá todo lo que ella me regalo pues a ella le debo la vida igual que a Dios por que Dios fue el que creó el ser humano y también voy a estudiar porque el estudio es muy importante y el proyecto que voy hacer es presentar una escena en mi casa y de pronto en el colegio por que también tengo que estar en unas clases para ensayar teatro y poder actuar mejor y lo mas importante en mi vida que me regalo Dios mi mamá, mi papá y mis hermanos por que ella me regalo la vida, el cariño, su apoyo y su dulzura y ella es mi vida y nunca la voy a olvidar mi nombre es Mayra corzo Blanco nací el 15 de agosto de 1998 en Santander-b/manga.
Mi mamá se llama felsomina Blanco Durar y mi papá se llama William enrique corzo gamboa y mis hermanos se llaman: junior, carlós, Andrea y los amo con todo mi corazón y mis gustos son: mi color favorito es el fucsia, negro y blanco. Me gusta las lentejas, frijoles toda comida de la casa que prepara mi mamá y me gusta la comida chatarra me gusta estar a las moda y me gusta ser original y única y el motivo de mi biografía es mostrar mis esfuerzos personales y también la ayuda y apoyo que recibo de mis papitos y mis hermanos bueno no siento mas de despido, bye gracias por escucharme.

Martín era un niño que ya se había hecho tan mayor, que aquel cumpleaños su padre le regaló un libro ¡sin dibujos! El pobre niño quedó un poco decepcionado, pero al notarlo su padre le dijo:

- Este no es un libro cualquiera hijo, es un libro mágico. Pero para descubrir su magia, tendrás que leerlo.

Eso estaba mejor, porque a Martín le gustaban todas las cosas mágicas, así que empezó a leer el libro, aunque no tenía muchas ganas. A la mañana siguiente, su padre le preguntó:

- ¿has encontrado ya la llave mágica?

¡Así que tenía una llave!. Martín corrió a hojear el libro buscándola, pero no había ni rastro. Volvió muy contrariado, pero su padre le advirtió:

- Así no la encontrarás. Tienes que leer el libro.

Pero Martín no tuvo mucha paciencia, y dejó de leer, pensando que su padre le había engañado para hacerle leer un poco más, como le había estado diciendo el profesor.
Poco después, su hermana Ángela, sólo un poco menor que él, le pidió el libro para tratar de leerlo ella. Tras varios días esforzándose por leerlo sin demasiado resultado, apareció en el salón gritando loca de contenta:

- ¡La he encontrado, he encontrado la llave del libro mágico! -y entonces no paró de hablar de los mundos y lugares que había visitado con aquella llave.

Aquello terminó por convencer a Martín para volver a leer el libro. Al principio era un rollo, ni un triste dibujo, pero poco a poco la historia se fue animando, empezó a interesarse por la vida de aquel príncipe aventurero, y cuando quiso darse cuenta, allí estaba. Era el propio libro el que tenía a sus ojos forma de llave, y era verdad que en cuanto lo abría, se sentía transportado a los valles y mares del libro, y vivía las aventuras de sus piratas, príncipes y hechiceros como si fuera él mismo. Y su cabeza y sus sueños se llanaban de aventuras a la primera oportunidad.

Pero lo más especial de que aquella historia, fue que a partir de entonces, en cada nuevo libro veía una nueva llave a mil mundos y aventuras, y ya nunca dejó de viajar y viajar a través de las letras y las palabras.
PEDRO PABLO SACRISTAN.

VER MAS http://cuentosparadormir.com/#cuentos-clasificados-por-valores

jueves, 12 de febrero de 2009

lunes, 9 de febrero de 2009



LA SILLA
Había una vez un chico llamado Mario a quien le encantaba tener miles de amigos. Presumía muchísimo de todos los amigos que tenía en el colegio, y de que era muy amigo de todos. Su abuelo se le acercó un día y le dijo:
- Te apuesto un bolsón de palomitas a que no tienes tantos amigos como crees, Mario. Seguro que muchos no son más que compañeros o cómplices de vuestras fechorías.
Mario aceptó la apuesta sin dudarlo, pero como no sabía muy bien cómo probar que todos eran sus amigos, le preguntó a su abuela. Ésta respondió:
- Tengo justo lo que necesitas en el desván. Espera un momento.
La abuela salió y al poco volvió como si llevara algo en la mano, pero Mario no vio nada.
- Cógela. Es una silla muy especial. Como es invisible, es difícil sentarse, pero si la llevas al cole y consigues sentarte en ella, activarás su magia y podrás distingir a tus amigos del resto de compañeros.
Mario, valiente y decidido, tomó aquella extraña silla invisible y se fue con ella al colegio. Al llegar la hora del recreo, pidió a todos que hicieran un círculo y se puso en medio, con su silla.
- No os mováis, vais a ver algo alucinante.
Entonces se fue a sentar en la silla, pero como no la veía, falló y se calló de culo. Todos se echaron unas buenas risas.
- Esperad, esperad, que no me ha salido bien - dijo mientras volvía a intentarlo.
Pero volvió a fallar, provocando algunas caras de extrañeza, y las primeras burlas. Marió no se rindió, y siguió tratando de sentarse en la mágica silla de su abuela, pero no dejaba de caer al suelo... hasta que de pronto, una de las veces que fue a sentarse, no calló y se quedó en el aire...

Y entonces, comprobó la magia de la que habló su abuela. Al mirar alrededor pudo ver a Jorge, Lucas y Diana, tres de sus mejores amigos, sujetándole para que no cayera, mientras muchos otros de quienes había pensado que eran sus amigos no hacían sino burlarse de él y disfrutar con cada una de sus caídas. Y ahí paró el numerito, y retirándose con sus tres verdaderos amigos, les explicó cómo sus ingeniosos abuelos se las habían apañado para enseñarle que los buenos amigos son aquellos que nos quieren y se preocupan por nosotros, y no cualquiera que pasa a nuestro lado, y menos aún quienes disfrutan con las cosas malas que nos pasan.

Aquella tarde, los cuatro fueron a ver al abuelo para pagar la apuesta, y lo pasaron genial escuchando sus historias y tomando palomitas hasta reventar. Y desde entonces, muchas veces usaron la prueba de la silla, y cuantos la superaban resultaron ser amigos para toda la vida.

PEDRO PABLO SACRISTAN.

http://cuentosparadormir.com/infantiles/cuento/la-silla